martes, 11 de diciembre de 2012

¡¡PREPARADOS, LISTOS, CUIDE SU ESPALDA Y… YA!!

Se acercan las navidades y con ellas una de las carreras más populares del año; La San Silvestre.

Las calles se llenan de grupos de amigos, familias, niños, profesionales, federados y muchos, muchos aficionados. Algunos de ellos entrenan durante todo el año, otros los últimos meses, vemos gente con carros de niños y alguno con silla de ruedas adaptada y sin duda entre todos ellos irán corredores con artrosis lumbar (degeneración), protusiones, espondilolistesis-espondilolisis y hernias discales.

Las estadísticas indican que aproximadamente el 60-80% de la población adulta experimenta o experimentará un episodio de dolor en la espalda inferior (lumbar y sacroiliaca) en algún momento de sus vidas (1, 2, 3, 4). El dolor en esta zona es igual o más frecuente en aquellos individuos que realizan actividades deportivas (5, 6, 7, 8, 9, 10, 11) existiendo deportes específicos tales como el levantamiento de pesas, saltos, gimnasia y el fútbol americano que están asociados con una alta incidencia de condiciones degenerativas, fracturas por estrés y lesiones en la columna lumbar (12, 13, 14, 15).

Por tanto, el deporte y en particular la carrera… ¿está prohibida para aquellas personas con problemas lumbares?

A menudo vemos como los atletas se concentran en los grandes grupos musculares (musculatura externa) responsables del rendimiento y tienden a olvidar los músculos responsables de la estabilización de la columna vertebral. Es necesario que los corredores que padecen lesiones lumbares; síndromes espondilolíticos, degeneraciones, hernias etc., trabajen para fortalecer la musculatura estabilizadora y dediquen el tiempo suficiente para realizar los ejercicios específicos de flexibilidad y movilidad, además de realizar el entrenamiento para la mejora del rendimiento (16).

Es esencial que los corredores que padecen estas lesiones, reconozcan la necesidad de realizar modificaciones en sus actividades ya que los estudios demuestran que cuanto más tiempo estén presentes los síntomas antes de que se realice una intervención, menos posibilidades hay de lograr una recuperación óptima y por lo tanto, de mantener su participación deportiva.

Los objetivos de un programa para la estabilización de la columna son (17):

1. Incrementar la capacidad del sistema muscular de estabilización para mantener la columna dentro de sus límites fisiológicos (espalda neutra) (18, 19, 20, 21, 22).
  •  Estabilizadores de la columna (largos). Músculos principalmente responsables de generar movimiento, incluyendo el erector de la columna, los oblicuos externos, el cuadrado lumbar y el recto del abdomen.

Figura 1. Músculo Erector de la columna.

Figura 2. Músculo Recto del abdomen.


  • Estabilizadores locales de la columna (cortos). Son los músculos con inserciones a nivel intravertebral y que son capaces de proveer estabilidad intersegamenta. El multífido, el transverso del abdomen y los oblicuos internos.

Figura 3. Músculo Multífido.
Figura 4. Músculo Transverso.

2. Incrementar la tolerancia de la región lumbar a las diferentes agresiones, a través del acondicionamiento de la musculatura específica.

3. Restaurar el tamaño (estiramientos), la fuerza y la resistencia muscular.

4. Restablecer la coordinación de la actividad muscular requerida para la prevención de la recurrencia y la restauración de la función (trabajo con planos inestables: lacasitos, erizos, fitball…) (23, 24).

5. Reducir el dolor asociado con la inestabilidad de la columna.

Con todo ello podemos concluir que correr no es un deporte de riesgo, que no está excluido para las personas que tienen problemas en la zona lumbar pero que aquellos que poseen estas lesiones requieren de una rutina imprescindible de ejercicios específicos para la estabilización de la columna.




Jéssica Fernández
Lda. Actividad Física y Deporte y Fisioterapeuta de Ergoactiv




                                                                                                                                       BIBLIOGRAFÍA

1. Delitto, A., R.E. Erhard, and R.W. Bowling (1995). A treatment based classification approach to low back syndrome: Identifying and staging patients for conservative treatment. Phys. Ther. 75:470–489

2. Mckenzie R.A., and S. May (2003). The Lumbar Spine: Mechanical Diagnosis and Therapy (2nd ed.). Waikanae. New Zealand: Spinal Publications New Zealand Ltd

3. Prentice W.E (1990). Rehabilitation Techniques in Sports Medicine. St. Louis, MO: Times Mirror/Mosby College Publishing. pp. 47, 151,164– 168

4. Schmidt, C.O., and T. Kohlmann (2005). What do we know about the symptoms of back pain? Epidemiological results on prevalence, incidence, progression and risk factors. Z. Orthop. Ihre. Grenzgeb.143:292–298

5. Bono, C.M (2004). Low-back pain in athletes. J. Bone Joint. Surg. Am. 86:382– 396

6. Engelhardt, M., I. Reuter, J. Freiwald, T. Bohme, and A. Halbsguth (1997). Spondylolysis and spondylolisthesis and sports. Orthopade. 26:755–759

7. (2002). Does football cause an increase in degenerative disease of the lumbar spine?. Curr. Sports Med. Rep. 1:47–51

8. Mctimoney, C.A., and L.J. Micheli (2003). Current evaluation and management of spondylolysis and spondylolisthesis. Curr. Sports Med. Rep. 2:41–46

9. Prentice W.E (1990). Rehabilitation Techniques in Sports Medicine. St. Louis, MO: Times Mirror/Mosby College Publishing. pp. 47, 151,164– 168

10. Rossi, F., and S. Dragoni (1994). Lumbar spondylosis and sports. The radiological findings and statistical considerations. Radiol. Med. (Torino). 87:397– 400

11. Trainor, T.J., and M.A. Trainor (2004). Etiology of low back pain in athletes. Curr. Sports Med. Rep. 3:41–46

12. Alexander, M.J (1995). Biomechanical aspects of lumbar spine injuries in athletes: A review. Can. J. Appl. Sport Sci. 10:1–20

13. Iwamoto, J., H. Abe, Y. Tsukimura, and K. Wakano (2004). Relationship between radiographic abnormalities of lumbar spine and incidence of low back pain in high school and college football players: A prospective study. Am. J. Sports Med. 32:781–786

14. Iwamoto, J., H. Abe, Y. Tsukimura, and K. Wakano (2005). Relationship between radiographic abnormalities of lumbar spine and incidence of low back pain in high school rugby players: A prospective study. Scand. J. Med. Sci. Sports. 15:163–168

15. Blanda, J, Bethem, D, Moats, W, and Lew, M (1993). Defects of pars interarticularis in athletes: A protocol for nonoperative treatment. J Spinal Disord 6: 406–411

16. Erin Nau, William J. Hanney and Morey J. Kolber. Spinal Conditioning for Athletes with Lumbar Spondylolysis and Spondylolisthesis. Strength and Conditioning Journal, 30(2):43-52, 2008.

17. Morey J. Kolber and Kristina Beekhuizen. Lumbar Stabilization: An Evidence-Based Approach for the Athlete with Low Back Pain. Strength and Conditioning Journal; 29(2):26–37; 2007.

18. Hides, J.A., C.A. Richardson, and G.A. Jull (1996). Multifidus muscle recovery is not automatic after resolution of acute, first-episode low back pain. Spine. 21:2763–2769

19. (1997). Evaluation of specific stabilizing exercise in the treatment of chronic low back pain with radiologic diagnosis of spondylolysis or spondylolisthesis. Spine. 22: 2959–2967

20. (1998). Altered abdominal muscle recruitment in patients with chronic back pain following a specific exercise intervention. JOSPT. 27:114– 124

21. Richardson, R.A., C.J. Snijders, J.A. Hides, L. Damen, M.S. Pas, and J. Storm (2002). The relationship between the transverse abdominis muscles, sacroiliac joint mechanics, and low back pain. Spine. 27:399–405

22. Wilke, H.J., S. Wolf, L.E. Claes, M. Arand, and A. Wiesend (1995). Stability increase of the lumbar spine with different muscle groups. A biomechanical in vitro study. Spine. 20: 192–198

23. Danneels, L.A., G.G. Vanderstraeten, D.C. Cambier, E.E. Witvrouw, J. Borgois, W. Dankaerts, and H.J. Decuyper (2001). Effects of three different training modalities on the cross sectional area of the lumbar multifidus muscle in patients with chronic low back pain. Br. J. Sports Med. 35:186–191

24. Hides, J.A., G.A. Jull, and C.A. Richardson (2001). Long-term effects of specific stabilizing exercises for firstepisode low back pain. Spine. 26:E243–E248

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